Gracias a la Vida · Violeta Parra
IEE2003 Orquesta de Laptops · Pontificia Universidad Católica de Chile
Cada tecla de la fila del medio (A S D F …) enciende y apaga un patrón rítmico. Se van superponiendo: todos corren sobre el mismo reloj, así que entran calzados. Por defecto un patrón entra al empezar el compás siguiente, no en el acto.
6/8, ♩. = 80, según el arreglo coral de Santiago Vera para el Coro UMCE. Los dos primeros patrones son la figura de acompañamiento que el coro canta como «Dum Dum»: es el motor rítmico de la obra, no un ritmo cualquiera.
La pista original no lleva percusión. «Gracias a la vida» abre Las últimas
composiciones (1966) con el charango de Violeta y la guitarra de Ángel, nada más.
El bombo legüero de Zapicán y los cascabeles de Isabel están en otras pistas del mismo disco,
y en «Una copla me ha cantado» Ángel e Isabel percuten sobre la caja de la guitarra.
Por eso el kit de acá no es una batería: son los gestos percusivos que existen en ese disco —
rasgueo apagado, chasquido del charango, golpe en la tapa, legüero de parche y de aro, cascabeles,
palmas, zapateo. Los patrones son un punto de partida, no una transcripción.
Reescríbelos con editar: x golpe fuerte,
o golpe suave, . silencio.
Cada capa puede tener su propio largo.